Tú estás aquí sólo para una corta visita. No te apresures, no te preocupes. Asegúrate de oler las flores a lo largo del camino.
Walter Hagen
Cuando te encuentras abrumado, suena contradictorio pensar en bajar la velocidad para lograr resultados más rápidos. Parece que todos están apurados y se esfuerzan por lograr más en menos tiempo. Todo tipo de entrenadores personales y personas influyentes en redes sociales adoptan un estilo de vida ajetreado, pero los líderes y empresarios exitosos saben que disminuir la velocidad es la diferencia entre prosperar y agotarse.
Andrew Thomas, empresario, inventor y asesor, dice que bajar la velocidad puede ayudarte a acelerar tu éxito, disfrutar de una mayor satisfacción y crear la vida que deseas. Aquí te compartimos las cuatro razones:
- Tendrás mayor claridad. ¿Cuál es el punto de apresurarte si vas en la dirección equivocada? Thomas lo compara con correr en una caminadora de banda: estarás trabajando muy duro, pero no te llevará a ninguna parte. Cuando disminuyes la velocidad, das tiempo a la claridad. Tómate una hora a la semana para ti mismo: reflexiona sobre tus intenciones y observa los desafíos y oportunidades que se te presentan. Piensa en lo que funciona, lo que no, y en dónde puedes concentrar tu energía la próxima semana.
- No puedes apresurarte si estás muerto. La prisa es agotadora. La persona promedio pasa cerca de una hora por día en alguna red social. Tú tienes la misma cantidad de tiempo en tu día que Oprah, y ella medita. Si tu meta es tener éxito, entonces deberías estar dispuesto a tomarte el tiempo necesario para honrar lo que tu mente, cuerpo y espíritu necesitan para mantenerse saludables. Cuando tienes 24 horas todos los días, no hay excusa para no realizar algo enriquecedor: cocinar una comida saludable, hacer ejercicio, llevar un diario o meditar.
- Aprovecha el poder de la emoción. Thomas nos anima a usar las emociones como guía. Las personas exitosas sienten, saben manejar sus emociones y no les permiten desencadenar malos comportamientos o acciones. Es posible que hayas escuchado el mantra: si puedes nombrarlo, puedes domarlo. Cuando bajas la velocidad, puedes darte cuenta de las emociones que experimentas y describirlas. Esto te permite procesarlas y responder de una manera saludable.
- Vas a tomar mejores decisiones. ¿De qué sirve tener prisa todo el tiempo si una sola decisión puede deshacer todo el trabajo que invertiste? Thomas compara la mente con el motor de un automóvil: si siempre tienes el pedal en el acelerador, el motor se ahogará, se sobrecalentará y fallará. Cuando disminuyes la velocidad y tomas tiempo para descansar, disminuye el estrés mental. Cuando tu mente no está acelerada puede absorber mejor la información que lo rodea, evaluar las circunstancias y tomar decisiones más inteligentes. Una gran parte del éxito es tomar buenas decisiones, por lo que es importante darte el tiempo para revisar tus opciones.
En una cultura que celebra la mentalidad ajetreada, detente. Considera los beneficios de traer algo de lentitud a tu vida. Ve cómo funciona y luego intenta más. Disminuir la velocidad sirve bien en todas las áreas de la vida y te prepara para un gran éxito.
Fuente: Andrew Thomas, empresario, inventor y asesor. Fundador de SkyBell Video Doorbell, lidera los esfuerzos de desarrollo de negocios y estrategia de productos. Thomas aporta a la comunidad de nuevos emprendedores como escritor, orador y mentor.